La Flor De La Canela
La Flor De La Canela
Chabuca Granda escribió esta canción en 1950 inspirada en su amor por la ciudad de Lima, especialmente por el barrio de Barranco, donde vivió su juventud. Se dice que mientras caminaba por las calles limeñas, observando la vida cotidiana —los vendedores, las mujeres con sus vestidos elegantes, los caballos, los tranvías y el aroma de la canela en el mercado— sintió la necesidad de plasmar esos recuerdos en música.
El título, “La Flor de la Canela”, tiene un doble sentido: por un lado, hace referencia a la canela como un símbolo de la dulzura, el color y el aroma que caracteriza la Lima tradicional; por otro, evoca a la mujer limeña elegante, refinada y delicada, la “flor” de la ciudad. En realidad, Chabuca no hablaba de una persona específica, sino que personificaba la ciudad misma a través de su gente y su cultura.
La canción no se hizo famosa inmediatamente, pero luego fue popularizada por artistas como Yma Súmac y más tarde se convirtió en un himno del vals criollo peruano. Su estilo combina la nostalgia con un ritmo elegante y cadencioso, que permite que la letra y la melodía resalten el sentimiento romántico y melancólico que Chabuca quería transmitir.
Curiosamente, Chabuca escribió muchas de sus canciones inspiradas en personajes, lugares o momentos cotidianos de Lima, y “La Flor de la Canela” se convirtió en la más representativa, consolidando su fama y su legado en la música peruana.
LETRA
Déjame que te cuente, limeño
Déjame que te diga la gloria
Del ensueño que evoca la memoria
Del viejo puente, del río y la alameda
Déjame que te cuente, limeño
Ahora que aún perfuma el recuerdo
Ahora que aún se mece en un sueño
El viejo puente el río y la alameda
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
Airosa caminaba la flor de la canela
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aroma de mixtura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda
Menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece
Al ritmo de su cadera
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda
Déjame que te cuente, limeño ¡ay!
Deja que te diga moreno mi pensamiento
A ver si así despiertas del sueño
Del sueño que entretiene, moreno
Tus sentimientos
Aspiras de la lisura
Que da la flor de canela
Adornada con jazmines
Matizando tu hermosura
Alfombras de nuevo el puente
Y engalanas la alameda
Que el río acompasara tu paso por la vereda
Y recuerda que, jazmines en el pelo y rosas en la cara
Airosa caminaba la flor de la canela
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aroma de mixtura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda
Menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece
Al ritmo de su cadera
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda