Luis Rafael Montaño Marcano, conocido como Rafael Montaño, nació el 14 de agosto de 1928 en Macarapana, a pocos minutos de Carúpano. Es considerado uno de los grandes exponentes del folclore venezolano y una figura clave en la preservación de la música tradicional del oriente del país.
Hijo de Rafael Montaño Vásquez y Petra Marcano de Montaño, creció en un entorno profundamente ligado a la tierra y las tradiciones agrícolas. Este vínculo con la naturaleza marcó su estilo de vida, manteniendo hasta la actualidad la costumbre de cultivar su propio huerto en su hogar, ubicado junto a la iglesia de la Santísima Trinidad de Macarapana.
Vocación temprana: maestro y artista
Desde muy joven, Rafael Montaño mostró una doble vocación: la educación y el arte. Con apenas 18 años comenzó a desempeñarse como maestro rural en los caseríos La Sierra y La Sierrita, en las serranías cercanas a su lugar de origen.
Paralelamente, desarrolló su talento musical, iniciando presentaciones como cantante. Su vínculo con la radio comenzó con la fundación de Radio Carúpano, donde trabajó como locutor y cantante, consolidando su presencia en los medios de comunicación.
Trayectoria en la educación y la radio
Además de su labor artística, Rafael Montaño tuvo una destacada carrera como educador, llegando a desempeñarse como director de la escuela Playa Grande. Posteriormente, continuó su trabajo en el ámbito educativo en Puerto Ordaz, vinculado a una extensión universitaria.
En el campo radial, desarrolló una importante trayectoria como locutor y productor en emisoras de Puerto Ordaz y San Félix. Más adelante regresó a su tierra natal, donde condujo el programa diario “Rafael Montaño y su invitado” en Radio Carúpano, manteniendo un contacto directo con el público.
Salto a la fama y proyección internacional
Durante la década de 1950, Rafael Montaño se trasladó a Caracas en busca de mayores oportunidades artísticas. En un contexto en el que la radio y la televisión comenzaban a expandirse, logró integrarse en diversas emisoras y programas televisivos, consolidando su carrera.
Su talento lo llevó a representar a Venezuela en escenarios internacionales, siendo aclamado en países como México, Panamá y Colombia.
Estilo musical y repertorio
La voz de Rafael Montaño se convirtió en símbolo de la música tradicional venezolana. Su repertorio abarca una amplia diversidad de géneros, entre ellos:
- Joropos
- Valses
- Galerones
- Boleros
- Corridos
- Aguinaldos
- Gaitas orientales
- Polos y jotas
- Música guayanesa y afrovenezolana
Entre sus interpretaciones más recordadas destacan:
- “Alma llanera”
- “Ansiedad”
- “Faltan cinco pa’ las doce”
- “La loca Luz Caraballo”
- “Galerón oriental”
- “Polo margariteño”
- “Canto a Oriente”
- “Mi Parrandón”
Su capacidad interpretativa y su autenticidad lo posicionaron como uno de los grandes difusores del folclore venezolano.
Vida personal y familia
Un aspecto singular en la vida de Rafael Montaño fue su relación con Gertrudis Velásquez Sánchez (Tula), con quien contrajo matrimonio en dos ocasiones. Tras una separación en su juventud, ambos se reencontraron años después en Caracas y decidieron volver a casarse, consolidando una unión definitiva.
De esta relación nacieron sus hijos: Roberto, Renny (destacado mandolinista), Mayra y Luis, varios de ellos vinculados también al mundo musical. Su familia ha crecido con nietos y bisnietos, manteniendo viva la tradición artística.
Reconocimientos y legado
La trayectoria de Rafael Montaño ha sido ampliamente reconocida tanto en Venezuela como en el extranjero. Su hogar en Macarapana se ha convertido en un verdadero museo, lleno de trofeos, placas y distinciones que reflejan su impacto cultural.
El 5 de julio de 1996 fue declarado Hijo Ilustre de Carúpano, en un acto celebrado en la plaza Bolívar de Macarapana, reconocimiento a su invaluable aporte al patrimonio cultural venezolano.
Legado de Rafael Montaño
Rafael Montaño es más que un artista: es una institución viva del folclore venezolano. Su labor como cantante, educador y promotor cultural ha contribuido a preservar y difundir las tradiciones musicales del país.
Su voz, profundamente arraigada en la identidad oriental, sigue siendo referencia obligada para quienes estudian y aman la música tradicional venezolana.
Alma Llanera, Rafael Montaño
CD’S LATINO, Rafael Montaño
