Máximo Francisco Repilado Muñoz, conocido artísticamente como Compay Segundo, nació el 18 de noviembre de 1907 en Siboney (Cuba) y falleció el 14 de julio de 2003 en La Habana. Fue uno de los músicos más emblemáticos de la tradición cubana, figura clave del son y embajador internacional de la música de la isla.
Inicios y formación musical
Desde muy joven mostró inclinación por la música. Aprendió a tocar diversos instrumentos como la guitarra, el tres cubano, el clarinete, el bongó y la tumbadora. Su versatilidad lo convirtió en un músico completo desde sus primeros años.
En la década de 1930 formó parte de agrupaciones como el Cuarteto de Trovadores Orientales y el Cuarteto Hatuey, además de colaborar como cantante con el conjunto de Miguel Matamoros, uno de los grandes referentes del son.
El dúo Los Compadres
En 1948 fundó junto a Lorenzo Hierrezuelo el célebre dúo Los Compadres, donde adoptó el nombre artístico de “Compay Segundo” al desempeñar la segunda voz (mientras su compañero era “Compay Primo”).
El dúo alcanzó enorme popularidad en Cuba y otros países hasta 1955. Tras su salida, Compay continuó su carrera formando su propio grupo: Compay Segundo y sus Muchachos.
El inventor del armónico
Uno de sus aportes más originales fue la invención del armónico, un instrumento híbrido entre la guitarra española y el tres cubano. Este instrumento de siete cuerdas le permitía lograr un sonido distintivo, muy cercano al del tres pero con mayor riqueza armónica.
Reconocimiento internacional tardío
Aunque ya era una figura respetada en Cuba, su fama mundial llegó en 1997 con su participación en el proyecto Buena Vista Social Club, producido por Ry Cooder y documentado en la película dirigida por Wim Wenders.
Este proyecto reunió a grandes leyendas de la música cubana y ganó premios internacionales, incluyendo el Grammy, llevando el son cubano a audiencias globales.
Canciones y estilo
Su composición más famosa es “Chan Chan”, una de las canciones más icónicas del repertorio cubano. Su estilo se caracterizaba por la sencillez, la elegancia y una profunda raíz tradicional, con letras evocadoras de la vida rural y popular.
Últimos años y legado
En sus últimos años continuó actuando por todo el mundo, grabando discos y participando en conciertos multitudinarios. En 2002 compartió escenario en París con Adalberto Álvarez, reafirmando su vigencia artística incluso en la vejez.
Falleció en La Habana a los 95 años debido a una insuficiencia renal.
Importancia histórica
Compay Segundo es considerado una leyenda del son cubano. Su legado no solo reside en su música, sino también en su capacidad para mantener viva la tradición y proyectarla al mundo moderno. Su figura simboliza la esencia de la música popular cubana: autenticidad, ritmo y alma.

