Carlos Acuña (nombre real: Carlos Ernesto Di Loreto; 4 de noviembre de 1915 – 19 de febrero de 1999) fue uno de los cantores de tango más representativos de Argentina, dueño de una voz profunda y expresiva que encarnó el espíritu del género porteño.
Formación e inicios
Desde joven mostró vocación musical y se formó con maestros de prestigio como:
- Ricardo Dominguez
- Eduardo Bonessi
Debutó en 1933 en Radio París bajo el seudónimo Carlos Dillon, compartiendo escenario con figuras como:
- Ignacio Corsini
Poco después adoptó definitivamente el nombre artístico Carlos Acuña, inspirado curiosamente por la sugerencia de un amigo.
Ascenso en la radio y orquestas
A finales de los años 30 ya actuaba en varias emisoras importantes de Buenos Aires. Su carrera se consolidó al integrarse a destacadas orquestas:
- Carlos Di Sarli
- Rodolfo Biagi
- Ernesto de la Cruz
Con Di Sarli grabó en 1941 el tango “Cuando el amor muere”, uno de sus registros más recordados.
Su paso por la orquesta de Biagi (1942–1944) fue especialmente exitoso, incluyendo giras por Argentina y Chile.
Etapa como solista
Tras su experiencia con orquestas, retomó su carrera como solista acompañado por guitarras, presentándose en:
- clubes
- confiterías
- salones bailables
Durante esta etapa contó con la colaboración del poeta:
- Celedonio Flores
Consagración con Mariano Mores
En 1955, el reconocido compositor:
- Mariano Mores
lo incorporó a sus espectáculos teatrales. Junto a él participó en el show “Buenos Aires canta”, compartiendo escenario con artistas como:
- Tita Merello
- Jorge Sobral
Con Mores grabó varios temas, incluyendo “La calesita” (1956).
Proyección internacional
Carlos Acuña llevó el tango fuera de Argentina con giras por:
- Chile
- Uruguay
- México (1960, con una embajada musical)
- Italia (Festival de la Canción Argentina, 1961)
Tras estas experiencias, se radicó en España, donde alcanzó gran popularidad y desarrolló gran parte de su carrera posterior.
Vida personal
En el plano personal, Carlos Acuña mantuvo una estrecha relación con:
- Juan Domingo Peron
durante el exilio de este en Madrid, llegando a desempeñarse como su delegado personal, lo que marcó una faceta importante de su vida fuera de la música.
Aunque fue una figura pública destacada, Acuña mantuvo un perfil relativamente reservado en lo familiar, centrando su vida en la música, los escenarios y su actividad social y política.
Últimos años y legado
En 1978 regresó a Argentina, participando en programas de televisión y espectáculos en vivo. En los años 80 realizó nuevas grabaciones, manteniendo su presencia artística.
Falleció en Buenos Aires en 1999, tras una prolongada enfermedad.
Legado
Carlos Acuña dejó una huella profunda en el tango como un intérprete de estilo clásico, elegante y auténtico. Su voz y su forma de interpretar siguen siendo referencia para quienes valoran la esencia tradicional del género.
