Carlos Di Sarli (Bahía Blanca, 7 de enero de 1903 – Buenos Aires, 12 de enero de 1960), cuyo nombre real era Cayetano Di Sarli, fue uno de los grandes directores, pianistas y compositores del tango, apodado con justicia “El Señor del Tango” por su estilo elegante y refinado.
Orígenes y formación
Nació en el seno de una familia de origen italiano en:
- Bahia Blanca
La música estaba profundamente arraigada en su entorno familiar: varios de sus hermanos también se dedicaron al arte, incluyendo un barítono y otro pianista.
Se formó en el conservatorio local, donde adquirió una sólida base clásica. Desde joven mostró interés por el piano y por el tango, que escuchaba en fonógrafos y cafés.
Un hecho marcó su vida: a los 13 años sufrió un accidente que afectó su visión, motivo por el cual usó durante toda su carrera sus característicos anteojos oscuros.
Inicios profesionales
Muy joven comenzó a trabajar como pianista:
- acompañando películas mudas
- tocando en cafés y confiterías
En 1923 se trasladó a Buenos Aires, donde inició su carrera profesional en el mundo del tango, integrando agrupaciones como las de:
- Anselmo Aieta
- Osvaldo Fresedo
Este último fue una gran influencia en su estilo musical, caracterizado por la elegancia y la sutileza.
Formación de su orquesta
A finales de los años 20 formó su propio sexteto y comenzó a grabar para:
- RCA Victor
Durante esta etapa trabajó con cantores como:
- Ernesto Fama
- Fernando Diaz
Tras algunos períodos de pausa y cambios, reorganizó su orquesta en 1938 y debutó en:
- Radio El Mundo
Época de esplendor
Desde finales de los años 30 y durante las décadas siguientes, Carlos Di Sarli lideró una de las orquestas más importantes del tango. Su estilo se distinguía por:
- arreglos refinados
- protagonismo del piano
- un sonido limpio y elegante
Trabajó con destacados músicos y cantores, entre ellos:
- Roberto Rufino
- Horacio Casares
- Jorge Duran
Entre sus composiciones más conocidas destaca:
- Meditación
- Milonguero viejo
- Corazón
Vida personal
Carlos Di Sarli fue una persona reservada, profundamente dedicada a la música. Su imagen pública —impecable, elegante y distante— reflejaba su carácter.
El uso permanente de gafas oscuras, lejos de ser un recurso estético, respondía a una necesidad médica tras su accidente juvenil.
Mantuvo una fuerte conexión con su familia y con su ciudad natal, aunque desarrolló casi toda su carrera en Buenos Aires.
Últimos años y legado
Continuó activo y con gran popularidad hasta su fallecimiento en 1960 en Buenos Aires.
Legado
Carlos Di Sarli es considerado uno de los pilares del tango clásico. Su estilo influyó profundamente en generaciones posteriores y sigue siendo referencia obligada dentro del género.
Su música representa una de las expresiones más elegantes y depuradas del tango argentino.
