Manuel Pizarro (23 de noviembre de 1895, Buenos Aires, Argentina – 10 de noviembre de 1982, Niza, Francia) fue un destacado bandoneonista, director de orquesta y pionero en la internacionalización del tango argentino, especialmente en Europa durante la primera mitad del siglo XX.
Orígenes y formación musical
Manuel Pizarro nació en el barrio del Abasto, en Buenos Aires, una zona emblemática en la historia del tango. Desde joven mostró talento musical y se formó en bandoneón con el reconocido maestro Juan Maglio.
Sus primeros pasos artísticos los dio en su barrio, antes de integrarse a la agrupación de Eduardo Arolas, con quien actuó en el cabaret Maxim’s de la calle Suipacha.
Primeras giras y proyección internacional
Posteriormente, Manuel Pizarro formó parte de la orquesta de Francisco Lomuto, con la que participó en una singular gira por los canales fueguinos a bordo del vapor alemán Cap Polonio.
En agosto de 1920, impulsado por Francisco Canaro, viajó a Marsella (Francia) contratado por la empresa Lombart. Allí debutó en el cabaret Tabarís y, poco después, se trasladó a París, donde se integró en la orquesta típica argentina Ferrer-Filipotto en el cabaret El Garrón.
Consolidación en Europa y difusión del tango
Tras una temporada, Manuel Pizarro formó su propia orquesta, con la que alcanzó gran reconocimiento internacional. Desde París, su base de operaciones, difundió el tango en numerosos países:
- Francia
- Alemania
- España
- Portugal
- Suiza
- Noruega
- Países Bajos
- Reino Unido (destacando su actuación en el Hotel Savoy de Londres)
- Marruecos, Egipto y Sudáfrica
Su labor fue clave en la expansión del tango argentino como fenómeno global.
Redes musicales y colaboraciones
A lo largo de su carrera, Manuel Pizarro trabajó con numerosos músicos y cantantes destacados. Entre ellos figuran:
- Ángel Maffia
- Eustaquio Laurenz
- Eduardo Bianco
- Celia Gámez
También integró a familiares y colaboradores cercanos en sus formaciones, consolidando una red artística sólida en Europa.
Empresario y figura clave en París
Además de músico, Manuel Pizarro fue empresario de locales nocturnos en París, gestionando espacios como:
- El Garrón
- Sevilla
- Villa Rosa
- Pizarro
Estos lugares se convirtieron en centros de difusión del tango en Europa.
Relación con Carlos Gardel
Durante su juventud en el Abasto, Manuel Pizarro conoció a Carlos Gardel. Años más tarde, coincidieron en varias ocasiones en París.
El propio Pizarro relató haber acompañado a Gardel con su bandoneón en sus inicios y haber facilitado su presentación en el cabaret Florida de París en 1928, contribuyendo a su éxito internacional.
Guerra, retorno y últimos años
En 1941, debido a la Segunda Guerra Mundial, regresó a Buenos Aires, aunque en 1950 volvió a Europa para continuar su labor artística.
Durante sus últimos años, alternó actividades entre Europa y Argentina, participando en radios, teatros y giras.
Falleció el 10 de noviembre de 1982 en Niza, Francia.
Legado
Manuel Pizarro es recordado como uno de los grandes embajadores del tango argentino en el mundo. Su trabajo como músico, director y empresario contribuyó decisivamente a la consolidación del tango como género internacional.
Su legado permanece en la historia del tango como símbolo de expansión cultural y excelencia artística.



