
Rod Stewart prepara su despedida de los grandes escenarios tras más de seis décadas de carrera
Fechamayo 20, 2026
El legendario músico británico asegura que su gira por Reino Unido en 2027 podría ser la última, poniendo fin a una trayectoria histórica marcada por éxitos mundiales, millones de discos vendidos y una de las voces más icónicas del rock.
Rod Stewart ha vuelto a ocupar titulares tras reconocer que su próxima gran gira por el Reino Unido, prevista para 2027, probablemente marcará el final de su etapa en los grandes escenarios. La noticia ha provocado una enorme reacción entre varias generaciones de seguidores, porque no se trata únicamente de la despedida de un cantante veterano: hablamos de uno de los artistas más influyentes, reconocibles y exitosos de la historia del rock británico.
A sus más de ocho décadas de vida, Stewart sigue conservando una de las voces más características de la música popular. Ese tono rasgado, inconfundible y emocional le permitió construir una carrera extraordinaria que abarca más de sesenta años, millones de discos vendidos y una presencia permanente en la cultura musical internacional. Aunque el artista ha dejado claro que no piensa retirarse completamente de la música, sí parece decidido a poner fin al ritmo agotador de las grandes giras internacionales.
La posible despedida de 2027 tendría un enorme simbolismo. Rod Stewart no solo sobrevivió a los cambios de moda de la industria musical, sino que logró reinventarse varias veces sin perder identidad. Comenzó en los años sesenta tocando en pequeños grupos británicos influenciados por el blues y el rhythm and blues. Antes de convertirse en estrella mundial pasó por bandas como The Jeff Beck Group y, especialmente, Faces, formación que se convirtió en una referencia del rock británico de principios de los setenta gracias a su actitud desenfadada y a conciertos llenos de energía.
Sin embargo, fue su carrera en solitario la que lo transformó en un fenómeno global. Canciones como “Maggie May”, “Sailing”, “Da Ya Think I’m Sexy?”, “Forever Young” o “Tonight’s the Night” lo convirtieron en una figura capaz de dominar tanto las listas de rock como las de música pop. Stewart entendió antes que muchos artistas cómo conectar emocionalmente con públicos muy distintos. Podía interpretar una balada melancólica y, al mismo tiempo, triunfar con temas bailables influenciados por la música disco.
Durante los años setenta y ochenta acumuló discos multiplatino y giras gigantescas. Su imagen también ayudó a construir el mito: el cabello rubio despeinado, la estética rebelde y su personalidad extravagante terminaron convirtiéndolo en un símbolo del rock clásico británico. Pese a ello, siempre mantuvo una cercanía especial con el público, algo que explica por qué varias generaciones continúan llenando sus conciertos décadas después de sus mayores éxitos.
Otro de los aspectos más sorprendentes de su trayectoria fue su capacidad de adaptación. Cuando muchos artistas veteranos desaparecieron comercialmente, Stewart encontró una nueva etapa de éxito con sus álbumes dedicados al Great American Songbook, reinterpretando clásicos del jazz y la canción tradicional estadounidense. Aquellos discos acercaron su música a un público adulto y demostraron que su voz seguía teniendo una enorme personalidad incluso fuera del rock.
Su carrera tampoco estuvo exenta de dificultades. Stewart atravesó problemas de salud importantes, incluyendo una batalla contra el cáncer de tiroides a comienzos de los años 2000 y posteriormente un cáncer de próstata que mantuvo en privado durante un tiempo. Aun así, regresó a los escenarios y continuó grabando música, reforzando la imagen de artista resistente y apasionado por actuar en directo.
A nivel comercial, las cifras de su trayectoria son gigantescas. Ha vendido más de 250 millones de discos en todo el mundo y posee decenas de álbumes y sencillos de éxito internacional. Además, fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll tanto como solista como miembro de Faces, un reconocimiento reservado únicamente para figuras verdaderamente históricas de la música popular.
La noticia de su posible despedida llega en un momento en el que muchos grandes iconos del rock clásico están reduciendo sus giras o anunciando retiradas parciales. El desgaste físico de los conciertos multitudinarios y las largas rutas internacionales pesa incluso para artistas acostumbrados durante décadas a vivir en carretera. Stewart, sin embargo, ha insistido en que quiere seguir vinculado a la música, aunque en formatos más pequeños y selectos.
Por eso, más que una retirada definitiva, el anuncio parece marcar el final de una era concreta: la del Rod Stewart de estadios repletos, luces gigantes y giras mundiales interminables. Para millones de fans será la última oportunidad de ver sobre el escenario a uno de los últimos grandes supervivientes de la edad dorada del rock británico.
Si finalmente cumple su palabra en 2027, el adiós de Rod Stewart no será solo el cierre de una gira, sino también el final simbólico de una generación irrepetible de artistas que transformaron la música popular del siglo XX y dejaron una huella imborrable en la historia del entretenimiento.