
Muere Sonny Rollins, uno de los grandes genios del jazz, a los 95 años
Fechamayo 28, 2026
El legendario saxofonista revolucionó la improvisación musical y dejó una huella imborrable en la historia del jazz moderno
Sonny Rollins, considerado uno de los músicos más importantes e influyentes de la historia del jazz, falleció el 25 de mayo de 2026 a los 95 años en su residencia de Woodstock, Nueva York. Su muerte ha provocado una gran conmoción en el mundo de la música, donde artistas, críticos y seguidores han rendido homenaje a una figura clave del jazz del siglo XX.
Nacido el 7 de septiembre de 1930 en el barrio de Harlem, en Nueva York, Theodore Walter Rollins creció en un ambiente marcado por la música afroamericana. Desde joven mostró un enorme interés por el jazz y comenzó a tocar el saxofón tenor siendo adolescente. Influenciado por artistas como Charlie Parker y Coleman Hawkins, Rollins desarrolló rápidamente un estilo propio basado en la improvisación, la creatividad melódica y una gran fuerza expresiva.
Durante los años cuarenta y cincuenta comenzó a hacerse conocido en la escena del jazz neoyorquino, colaborando con músicos históricos como Miles Davis, Thelonious Monk, Max Roach y John Coltrane. Su capacidad para improvisar largas interpretaciones y transformar melodías sencillas en complejas composiciones lo convirtió rápidamente en una referencia del género.
En 1956 publicó Saxophone Colossus, considerado por muchos expertos como uno de los mejores discos de jazz de todos los tiempos. El álbum incluía canciones como “St. Thomas” y “Blue 7”, piezas que demostraban su enorme talento y su innovadora forma de interpretar el saxofón. Gracias a este trabajo recibió el apodo de “El Coloso del Saxofón”, nombre con el que sería recordado internacionalmente.
A finales de los años cincuenta, cuando se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera, Rollins sorprendió al mundo al retirarse temporalmente de los escenarios. Sentía que necesitaba mejorar su técnica y encontrar nuevas formas de expresión musical. Durante ese periodo pasaba horas practicando solo en el puente de Williamsburg, en Nueva York, para no molestar a sus vecinos. Esta experiencia inspiró posteriormente el álbum The Bridge, que marcó su exitoso regreso a la música y es considerado otra de sus grandes obras maestras.
A lo largo de más de siete décadas de carrera, Sonny Rollins grabó decenas de discos y actuó en escenarios de todo el mundo. Su estilo evolucionó constantemente, incorporando influencias del hard bop, el free jazz y ritmos caribeños. Además de su talento musical, muchos compañeros destacaban su disciplina, su humildad y su constante búsqueda de perfección artística.
El saxofonista recibió numerosos reconocimientos internacionales, entre ellos varios premios Grammy, la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos y el premio por su trayectoria de la Recording Academy. Su influencia alcanzó a generaciones enteras de músicos de jazz y otros estilos musicales.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, figuras del mundo de la cultura recordaron su importancia para la música contemporánea. Muchos expertos consideran que Sonny Rollins no solo fue un extraordinario intérprete, sino también un artista que cambió la forma de entender la improvisación en el jazz.
Con su muerte desaparece una de las últimas grandes leyendas vivas del jazz clásico. Sin embargo, su legado permanecerá a través de sus grabaciones, sus composiciones y la inspiración que dejó a millones de personas en todo el mundo.