
17 de septiembre de 1931: RCA Victor presenta el antepasado del disco LP
Fechaseptiembre 17, 2026
Diecisiete años antes del nacimiento del LP moderno, RCA Victor intentó revolucionar la forma de escuchar música con unos discos que giraban a 33⅓ revoluciones por minuto
El 17 de septiembre de 1931, la industria discográfica daba un paso que se adelantaba considerablemente a su tiempo. RCA Victor presentó en Nueva York su nuevo sistema de discos de larga duración a 33⅓ revoluciones por minuto, conocidos comercialmente como Program Transcriptions.
La idea era solucionar uno de los grandes problemas de los discos de la época: su escasa duración. Los habituales discos de 78 rpm y 10 pulgadas apenas permitían unos tres minutos de música por cara, mientras que los de 12 pulgadas podían alcanzar aproximadamente cuatro minutos.
Reduciendo la velocidad hasta las 33⅓ rpm, RCA podía introducir mucha más música en un mismo disco.
Un invento demasiado adelantado a su tiempo
Sin embargo, pese a lo revolucionario de la propuesta, la iniciativa estaba prácticamente condenada al fracaso. Estados Unidos se encontraba en plena Gran Depresión y uno de los principales obstáculos era el elevado precio de los nuevos tocadiscos capaces de reproducir las grabaciones a 33⅓ rpm.
Los modelos más asequibles rondaban los 95 dólares de la época, una cantidad enorme para muchas familias estadounidenses y que equivaldría aproximadamente a más de 2.000 dólares actuales según una conversión general por inflación. Algunos equipos más sofisticados eran todavía mucho más caros.
A este problema económico se sumaban las dificultades técnicas: los sistemas de reproducción de la época utilizaban brazos y cápsulas relativamente pesados, y los nuevos discos podían sufrir un importante desgaste después de sucesivas reproducciones.
El público tampoco estaba dispuesto a sustituir de repente sus colecciones de discos de 78 rpm ni a comprar un nuevo aparato para disfrutar del formato. RCA Victor había desarrollado una buena idea, pero la tecnología, la economía y el mercado todavía no estaban preparados para ella.
El proyecto de los Program Transcriptions terminó siendo abandonado comercialmente pocos años después. La idea de un disco de larga duración a 33⅓ rpm tendría que esperar hasta 1948, cuando Columbia Records presentó el LP de microsurco moderno, mucho más práctico y preparado para convertirse en un estándar de la industria.
Así, entre aquel experimento de RCA Victor en 1931 y la llegada del LP moderno transcurrieron 17 años.
Lo que en 1931 fue un fracaso comercial acabaría convirtiéndose, en 1948, en una de las mayores revoluciones de la historia de la música grabada.
No era todavía el LP que conocemos
Existe una diferencia importante. Aquellos discos de RCA Victor no eran los LP de microsurco que se popularizarían después de la Segunda Guerra Mundial.
RCA utilizó discos de 10 y 12 pulgadas fabricados en materiales como el Victrolac, pero sus surcos todavía estaban relacionados con los utilizados en los discos convencionales de 78 rpm. El verdadero microsurco llegaría posteriormente y sería fundamental para conseguir mayor duración y mejor reproducción.
Por ello, resulta más preciso considerar el sistema de RCA de 1931 como uno de los grandes antecedentes comerciales del LP moderno.
Beethoven y Leopold Stokowski entre las primeras grabaciones
RCA quiso demostrar que el nuevo formato era especialmente adecuado para la música clásica, donde la limitada duración de los 78 rpm obligaba a dividir las obras entre numerosos discos.
Entre las primeras referencias de la serie estuvieron grabaciones relacionadas con el prestigioso director Leopold Stokowski y la Philadelphia Orchestra, incluyendo repertorio de Beethoven y Bizet.
La posibilidad de escuchar fragmentos mucho más largos de una sinfonía sin levantarse continuamente para cambiar el disco resultaba revolucionaria.
Un invento demasiado adelantado a su tiempo
Pero había varios problemas.
Estados Unidos se encontraba en plena Gran Depresión y los equipos necesarios para reproducir aquellos discos estaban fuera del alcance de muchos consumidores.
Además, existían dificultades técnicas. La fidelidad no siempre resultaba satisfactoria y los pesados brazos y cápsulas de los tocadiscos de la época podían producir un considerable desgaste en los discos de Victrolac después de sucesivas reproducciones.
RCA llegó incluso a entregar un disco demostrativo llamado “Victor Artists Party” con determinados equipos capaces de reproducir el nuevo formato. Uno de ellos, el sofisticado RAE-59, costaba alrededor de 350 dólares de 1931, una cantidad extraordinariamente elevada en plena Depresión.
RCA terminó abandonando el proyecto
Los Program Transcriptions fueron producidos principalmente entre 1931 y 1933. La escasa aceptación comercial hizo que RCA abandonara el sistema, aunque algunas referencias permanecieron durante varios años en sus catálogos.
Paradójicamente, la idea fundamental era correcta.
La velocidad de 33⅓ rpm sobrevivió y también fue utilizada durante años por las emisoras de radio en grandes discos de transcripción, algunos de 16 pulgadas, capaces de almacenar programas previamente grabados.
1948: llega finalmente el LP moderno
Habría que esperar 17 años para que aquella idea pudiera desarrollarse plenamente.
En junio de 1948, Columbia Records presentó su nuevo Long Playing Microgroove Record. También giraba a 33⅓ rpm, pero incorporaba microsurcos mucho más finos y podía almacenar alrededor de 23 minutos de música por cara.
El proyecto fue desarrollado por un equipo de Columbia/CBS en el que participaron Peter Goldmark, Bill Bachman, William Savory, René Snepvangers y otros ingenieros. Por ello, aunque Goldmark suele aparecer como el inventor del LP, su desarrollo fue realmente un trabajo colectivo.
Uno de los primeros LP de 12 pulgadas de Columbia fue el Concierto para violín en mi menor de Mendelssohn, interpretado por Nathan Milstein, con Bruno Walter dirigiendo la Philharmonic-Symphony Orchestra of New York, publicado con la referencia ML 4001.
El disco que cambió nuestra forma de escuchar música
El éxito del LP tuvo consecuencias que fueron mucho más allá de la tecnología.
Hasta entonces, la duración del disco condicionaba enormemente las grabaciones. Con aproximadamente veinte minutos o más disponibles en cada cara, los músicos pudieron comenzar a pensar en conjuntos de canciones concebidos para escucharse como una obra completa.
Así nació la gran era del álbum.
Durante las décadas siguientes, el LP se convirtió en uno de los principales soportes de la música grabada y acompañó el desarrollo del jazz, el rock and roll, el pop, la música clásica y prácticamente todos los grandes géneros del siglo XX.
Y todo había tenido un curioso precedente en 1931, cuando RCA Victor intentó convencer al público de que el futuro de la música giraría a 33⅓ revoluciones por minuto.
Esta vez el mercado no estaba preparado.
Diecisiete años después, el mundo sí lo estaría.
VintageMusicFM, donde el pasado se oye mejor que nunca.